¿DEBE INFLUIR LA EDAD EN LA DECISIÓN DE REALIZAR UN TAVI PRECOZ EN LA ESTENOSIS AÓRTICA GRAVE ASINTOMÁTICA?
El ensayo EARLY TAVR demostró que una estrategia de implante percutáneo precoz de válvula aórtica (TAVI) reduce el riesgo combinado de muerte, ictus u hospitalización cardiovascular frente a la vigilancia clínica en pacientes con estenosis aórtica grave asintomática1 .
En este nuevo análisis explora si ese beneficio depende de la edad, una cuestión especialmente relevante ante la creciente utilización del TAVI en pacientes de menor edad, en quienes la durabilidad de las prótesis continúa siendo motivo de debate2 .

Los investigadores analizaron 901 pacientes del ensayo EARLY TAVR, distribuidos en cuatro grupos de edad (65–69, 70–74, 75–79 y ≥80 años). El efecto beneficioso del TAVI precoz sobre la variable principal fue consistente en todos los grupos, sin interacción significativa entre la edad y el tratamiento. La reducción absoluta del riesgo de ictus fue especialmente marcada en los pacientes de 65–69 años (−13%) y en los de ≥80 años (−12,3%), mientras que la disminución de hospitalizaciones por insuficiencia cardiaca fue mayor en los pacientes de edad más avanzada. No se observaron diferencias relevantes en la incidencia de complicaciones relacionadas con el procedimiento entre los distintos grupos etarios.
Estos resultados respaldan que la edad, por sí sola, no debe ser un criterio para retrasar un TAVI en pacientes cuidadosamente seleccionados con estenosis aórtica grave asintomática. No obstante, conviene interpretar estos datos con prudencia. El seguimiento continúa siendo relativamente corto para valorar la durabilidad de las prótesis y el análisis por edad fue preespecificado, pero con una potencia limitada para detectar diferencias entre subgrupos. En la práctica clínica, la decisión debe seguir individualizándose considerando la esperanza de vida, la fragilidad, las comorbilidades, la anatomía valvular y la posibilidad de futuras reintervenciones, aspectos especialmente importantes en los pacientes más jóvenes.
Grupo de Trabajo de Geriatría basada en la Evidencia
REFERENCIAS

