
La pérdida auditiva es uno de los factores de riesgo modificables asociados al desarrollo de demencia. Puede dificultar la comunicación, reducir la participación social y aumentar la carga cognitiva necesaria para comprender el lenguaje. Por ello, la corrección de la hipoacusia constituye una intervención relevante en las personas mayores, aunque sigue siendo incierto hasta qué punto puede modificar la evolución del deterioro cognitivo leve (DCL). Los estudios observacionales sugieren posibles beneficios, pero los ensayos clínicos ofrecen resultados menos concluyentes. Es importante distinguir entre mejorar la audición, favorecer el rendimiento cognitivo y prevenir la progresión a demencia: son objetivos relacionados, pero no equivalentes.
El ensayo aleatorizado CHOICE incluyó a 703 personas mayores, con una edad media de 74,5 años, DCL e hipoacusia moderada a grave. Los participantes recibieron una intervención con audífonos (n=353) o educación y consejos sobre cuidados auditivos y salud (n=350), con seguimiento durante 24 meses. La progresión a un deterioro compatible con demencia se produjo en el 3,09% del grupo con audífonos y en el 4,74% del grupo control, sin diferencias estadísticamente significativas (p=0,23). Sin embargo, la mejoría cognitiva, definida por el paso de una puntuación de 0,5 a 0 en la escala Clinical Dementia Rating, fue más frecuente con audífonos: 15,34% frente a 2,36% (p<0,001). El ensayo fue abierto, se realizó en China y 610 participantes completaron el seguimiento, circunstancias que deben considerarse al interpretar sus resultados.
Estos datos no demuestran que los audífonos prevengan la demencia en personas con DCL, pero tampoco descartan un posible beneficio: el número de progresiones observado fue reducido y el seguimiento, limitado a dos años. La mejoría en un desenlace secundario resulta prometedora, aunque necesita confirmación y no equivale a demostrar una modificación de la enfermedad. En la práctica geriátrica, detectar y tratar la hipoacusia sigue siendo importante para la comunicación, la autonomía y la calidad de vida, sin presentarlo como una estrategia antidemencia ya demostrada.
Grupo de Deterioro Cognitivo de la SEMEG
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