El aumento progresivo de la incidencia de hernia inguinal en personas mayores, asociado al deterioro tisular y a la presencia de comorbilidades, ha convertido esta patología en un reto creciente para la práctica quirúrgica. Pese a la elevada frecuencia de la enfermedad en este grupo de edad, no existen guías específicas para el tratamiento de la hernia inguinal en los ancianos, lo que genera variabilidad clínica y controversias terapéuticas.
A través de una revisión sistemática y metaanálisis actualizados, los autores comparan los resultados de la reparación abierta y laparoscópica en pacientes mayores de 65 años y en octogenarios, con el objetivo de aportar información que oriente la toma de decisiones quirúrgicas. El estudio incluye 12 estudios con un total de 2 158 pacientes y evalúa las complicaciones postoperatorias, el tiempo quirúrgico, la estancia hospitalaria y la recurrencia.
En mayores de 65 años, los resultados muestran que no existen diferencias significativas entre ambas técnicas en cuanto a complicaciones menores, mayores, sistémicas o relacionadas con la herida, ni en el tiempo operatorio o la tasa de recurrencia. Sin embargo, la estancia hospitalaria fue significativamente más prolongada en el grupo de cirugía abierta, lo que refuerza la ventaja potencial de la laparoscopia en términos de recuperación. En pacientes de 80 años o más, los hallazgos adquieren matices relevantes: aunque no se observaron diferencias en las complicaciones totales o quirúrgicas, la incidencia de complicaciones sistémicas fue significativamente mayor en el grupo laparoscópico. Este dato sugiere que la tolerancia a la anestesia general y la fragilidad fisiológica pueden influir en los resultados de esta técnica en edades avanzadas.
En conjunto, el metaanálisis concluye que la laparoscopia ofrece beneficios claros en los mayores de 65 años, pero debe valorarse con cautela en octogenarios, donde la cirugía abierta podría ser más segura en términos sistémicos.
Grupo de GBE
REFERENCIA

