La búsqueda de terapias modificadoras de la enfermedad en Alzheimer ha explorado múltiples vías, incluidas las metabólicas. Los agonistas del receptor GLP‑1, como semaglutida, han mostrado en estudios preclínicos efectos neuroprotectores y antiinflamatorios, además de beneficios metabólicos en diabetes y obesidad1. Esto generó expectativas sobre su potencial para ralentizar el deterioro cognitivo en fases iniciales de Alzheimer, especialmente en pacientes con riesgo vascular y metabólico elevado2.
El ensayo clínico recientemente comunicado evaluó semaglutida en pacientes con Alzheimer leve o temprano3. Tras el seguimiento, los resultados fueron claros: semaglutida no logró frenar el deterioro cognitivo frente a placebo. Aunque se observaron mejoras en parámetros metabólicos (peso, glucemia), estos beneficios no se tradujeron en preservación de la función cognitiva ni en reducción significativa de la progresión clínica.
El perfil de seguridad fue aceptable, sin nuevas señales de toxicidad, lo que confirma su tolerancia en población mayor, pero sin impacto en la trayectoria neurodegenerativa.
La semaglutida no ha demostrado eficacia para modificar el curso del Alzheimer temprano. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de prudencia al extrapolar beneficios metabólicos a la neurodegeneración y sugieren que los agonistas GLP‑1, al menos en monoterapia, no son una estrategia válida para frenar el deterioro cognitivo. El futuro podría explorar su papel combinado con otros fármacos modificadores de la enfermedad o en subgrupos específicos, pero por ahora su uso en Alzheimer debe limitarse al ámbito de la investigación clínica.
Dr. Jesús Mª López Arrieta
Geriatra. Hospital Universitario San Francisco de Asís
REFERENCIAS
3. Semaglutide fails to slow cognitive decline in early Alzheimer’s. Medscape Medical News. 2025 Dec 5.

