La elección del instrumento adecuado para evaluar deterioro cognitivo precoz sigue siendo objeto de debate clínico. Con múltiples escalas disponibles, cada una con diferente sensibilidad, especificidad y cobertura de dominios, existe un riesgo de subestimación o sobrediagnóstico, especialmente en poblaciones con bajo nivel educativo o barreras idiomáticas.
En esta revisión comparativa1 de cinco herramientas ampliamente utilizadas: MMSE, MoCA, RUDAS, SAGE y ADAS, destaca el MoCA por su alta sensibilidad, hasta 95%, y su cobertura de dominios ejecutivos y visoespaciales, a costa de menor especificidad.
El SAGE, autoadministrado, muestra buena precisión y utilidad para seguimiento longitudinal. RUDAS sobresale en la población multicultural por su bajo sesgo educativo. ADAS se reserva para entornos especializados, mientras que el MMSE, aunque popular, presenta limitaciones importantes para la detección del deterioro cognoscitivo leve.
El cribado debe adaptarse al contexto clínico, educativo y sociocultural del paciente. La combinación escalonada de instrumentos podría aumentar la precisión diagnóstica en atención primaria y hospitalaria.
Ivon Y. Rivera Deras
Facultativo especialista en Geriatría
Hospital Universitario de Getafe. Hospital Universitario Vithas Arturo Soria. Universidad Europea de Madrid · IdiPAZ
REFERENCIA

