Durante las IV Jornadas de Deterioro Cognitivo de nuestra sociedad presentamos la propuesta de crear un Registro Nacional de Deterioro Cognitivo. Se trata de una aspiración ambiciosa que conlleva dificultades inherentes a cualquier iniciativa que requiere la colaboración de múltiples estamentos, tanto clínicos como organizativos y administrativos.
Mientras avanzamos en ese camino, y con la voluntad de mantener vivo este proyecto colectivo, surge InRAD (International Registry for Alzheimer’s Disease and Other Dementias), una acción internacional impulsada por la EMA y el consorcio ACCESS AD para desarrollar una infraestructura de datos clínicos y biomarcadores en demencias. Su propósito es generar datos del mundo real de alta calidad que complemente los ensayos clínicos tradicionales, especialmente en un momento en que emergen terapias modificadoras de la enfermedad. InRAD no es un registro único, sino una red federada que armoniza información procedente de múltiples países, centros y sistemas sanitarios mediante un modelo común de datos y estándares interoperables.
La iniciativa surge ante la necesidad urgente de disponer de información longitudinal, comparable y robusta sobre la efectividad y seguridad de los nuevos tratamientos, así como sobre su uso en la práctica clínica real. Los reguladores europeos han subrayado que ningún país puede generar por sí solo la información necesaria para monitorizar terapias complejas como los anticuerpos anti amiloide. InRAD permitirá detectar señales de seguridad poco frecuentes, analizar patrones de respuesta en poblaciones diversas y comprender mejor la progresión de la enfermedad en contextos asistenciales heterogéneos. Además, facilitará estudios observacionales, ensayos pragmáticos y análisis de efectividad comparada.
Para los clínicos, InRAD ofrece una oportunidad de integrar datos de la práctica diaria en una plataforma internacional que permitirá comparar resultados entre centros, identificar perfiles de pacientes y contribuir a decisiones regulatorias y de acceso.
Para los geriatras, supone un avance clave: incorpora variables funcionales, comorbilidad, polifarmacia y resultados centrados en la persona, esenciales en la atención a mayores con demencia. También abre la puerta a que unidades de memoria y servicios de geriatría participen en proyectos europeos de alto impacto, reforzando la calidad asistencial y la investigación clínica.
Grupo de Deterioro Cognitivo
REFERENCIAS
1. Ensuring timely diagnosis and equitable treatment for Alzheimer’s disease across Europe
2. InRAD: Driving International Collaboration for Real-World Evidence in Alzheimer’s Disease

