Los expertos piden revisar el uso de psicofármacos en pacientes con demencia
Un nuevo estudio vuelve a poner el foco en el uso de psicofármacos en personas con demencia, un abordaje frecuente pese a que las guías recomiendan prudencia, reevaluación periódica y priorizar, siempre que sea posible, intervenciones no farmacológicas.
Según los datos analizados, el uso de estos fármacos sigue siendo relevante en pacientes con deterioro cognitivo y demencia. Los especialistas advierten de que esta situación también se observa en España, especialmente en contextos de alta carga asistencial, polifarmacia y escasez de recursos, como puede ocurrir en residencias.
Los expertos recuerdan que estos tratamientos no están exentos de riesgos, entre ellos sedación, caídas, empeoramiento cognitivo, reacciones paradójicas o mayor vulnerabilidad clínica, por lo que insisten en la necesidad de una prescripción individualizada, bien justificada y revisada de forma periódica.
Asimismo, subrayan que no se trata de demonizar los psicofármacos, ya que en algunos casos pueden ser necesarios para controlar síntomas conductuales graves, sino de utilizarlos con la mínima dosis eficaz, informar a las familias y combinarlos con una adecuada valoración clínica y medidas no farmacológicas.
